Educación: Por la Rendición de Cuentas

Horacio Erik Avilés Martínez 25/09/2017 17:34
Redacción Marmor

La cultura de la rendición de cuentas a nivel internacional llegó para quedarse en el sector público. Bajo este enfoque, los funcionarios tienden a disminuir sus atribuciones potestativas y discrecionales, limitándose cada vez más por un marco normativo más específico, con lo que se ciñen incrementalmente a solamente cumplir y hacer cumplir lo que la ley les mandata. De esta manera, desde la mencionada visión de la gestión pública, los servidores públicos son gradualmente profesionalizados, acotados y convertidos en gerentes públicos, quienes rinden cuentas sobre la administración de recursos y procesos a su encargo a un consejo de administración, que no es conformado sino por la ciudadanía.

El cambio paradigmático que ello implica es grande, ya que implica transformar la visión de la clase política que está acostumbrada a ser evaluada solamente cada tres años en las urnas, para dar paso al atestiguamiento social continuo. Asimismo, la sociedad debe de reconocer la insuficiencia del mecanismo del voto como mecanismo de aval o repudio para ocuparse cotidianamente de informarse, opinar y acompañar a los asuntos públicos.

El sector educativo no es la excepción. Hay una gran cantidad de situaciones, procesos, instituciones y actores que requieren que permee en ellos la cultura de la rendición de cuentas.

Por ejemplo, a pesar del compromiso de la actual administración estatal de no dar concesiones a grupos fácticos al interior del sistema educativo michoacano, se cuenta como antecedente público los supuestos acuerdos establecidos entre la Sección XVIII de la CNTE y la Secretaría de Educación en el Estado durante julio pasado, los cuales no fueron desmentidos formalmente. Es también del dominio público que las cúpulas centistas continúan informando periódicamente de los avances en la mesa de negociaciones permanente establecida con el Gobierno del Estado.

De todos los posicionamientos emitidos, destaca por su inaceptabilidad el comunicado gremialista sobre la reunión que entablaron ambas partes el pasado 11 de septiembre, en el cual se reseñan acciones verificables de seguimiento a acuerdos y compromisos bipartitas acerca de 27 rubros, donde muchos de ellos implican tráfico de influencias, favoritismo, corrupción e incluso hasta posibles faltas administrativas y delitos.

La autoridad debe cumplir con el principio de máxima difusión y transparentar las mesas de negociación y posicionarse, punto a punto, sobre cada uno de los acuerdos que difunde la CNTE, así como desmentir y anular por los medios legales a que haya lugar cualquier compromiso que pueda desviar el patrimonio educativo de nuestros hijos, atentar contra su derecho a aprender o alienarlo.

En la medida en la cual se resuelvan cada una de las interrogantes que pudieran realizarse, los ciudadanos contaremos con mejor información para tomar decisiones, para entablar una relación de confianza con la autoridad establecida, elevando los niveles de efectividad y eficiencia gubernamentales, así como de gobernanza en general.

A manera de propuesta, construir canales y mecanismos bidireccionales de comunicación es una gran tarea que debe de asumirse por parte de la autoridad para lograr responder de mejor manera ante contingencias.

La autoridad debe superar la inercia institucional y generar el cambio paradigmático que se requiere para lograr que la educación estatal sea la caja de cristal que ejemplarice la sociedad abierta que muchos deseamos para que en un futuro se materialice en Michoacán.

Sus comentarios son bienvenidos en [email protected] y en Twitter en @Erik_Aviles

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