Niños nacidos en EU enfrentan dificultades para adaptarse al sistema educativo en México

Especial 17/02/2017 8:37
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Es la hora del recreo, los jóvenes juegan en el patio, pero María Ruiz prefiere comer con un par de amigas en el salón de clases.

“Extraño el lunchtime”, dice mientras saborea una tortilla.

Las costumbres cambiaron desde hace un año para la joven estudiante nacida en Ventura, California. En febrero del año pasado, por cuestiones familiares, ella y su mamá regresaron al municipio Pánfilo Natera, en Zacatecas.

Su delgada voz de 13 años aún tiembla y los ojos se le humedecen al recordar su primer día en México, pero sobre todo en la escuela, en primer año de secundaria.

“Se me dificultó casi todo, las matemáticas, cómo multiplicar, cómo dividir. Me decían algo en español y les decía que en inglés porque ¡sabe qué será!”, relata.

María no conocía nada sobre México, el país de su madre, y menos del municipio donde ahora vive, también llamado La Blanca. El choque cultural ha sido muy fuerte para la tímida joven, quien habla de manera natural el inglés, pero apenas unas cuantas expresiones en español.

En los últimos seis años se ha incrementado 10.5 por ciento el retorno de menores a esta entidad, al pasar de 7 mil 707 en 2010, a 8 mil 523 en 2016.

La adolescente es el ejemplo de las complejas necesidades educativas de esta población.

Sus profesores tuvieron que hallar la manera de integrarla a la dinámica en aula; sin embargo, no fue sencillo, porque incluso su nivel de inglés, al menos en la conversación, es mayor al de un profesor en la materia.

“María sufrió una gran sacudida al dejar las aulas de Estados Unidos y llegar a México. Para nosotros también fue un reto incorporarla con el resto de los alumnos, utilizamos monitores (personal docente de apoyo) y al profesor de inglés. Aunque ya está mejor, sigue sufriendo el retorno y aquí no tendrá psicólogos que le ayuden”, explicó Julián Cruz, su profesor de español.

Además, las diferencias entre el sistema educativo y la infraestructura estadunidense con las condiciones en México son profundas.

 “Era muy divertido y utilizábamos mucha tecnología, aquí ni internet tenemos, las computadoras no sirven. En los salones hace frío, allá había clima”, cuenta la niña, quien salta con facilidad en la conversación del inglés al español.

La incorporación de María al salón de clases fue paulatina con ayuda de algunos textos bilingües y el aprendizaje de reglas gramaticales básicas.

Sin embargo, la Secretaría de Educación de Zacatecas admite que no existen protocolos de atención para este tipo de población.

 “Los niños que regresan son una oportunidad de bono demográfico, pero no está siendo fácil, en las comunidades recibimos quejas de que no se les considera, tienen problemas de adaptación”, señala la titular de Educación, Gema Mercado.

Los programas para la convivencia escolar y el nacional de inglés son las principales estrategias para atender a esta población migrante, pero tienen limitaciones. Tan solo este último, según la dependencia, cuenta con capacidad financiera para pagarle apenas a 300 maestros de inglés.

La funcionaria estimó que de ocurrir un regreso masivo de jóvenes México-americanos, el estado puede aumentar hasta 60 por ciento su capacidad de matrícula; no obstante, reconoció que ello no significa garantía de calidad educativa.

 “Necesitamos mejorar el tema de capacitación y enseñanza de inglés de los maestros, así como las dinámicas de incorporación de los alumnos”, dijo.

Con información de Milenio

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